Pasa otro día más y sigo con el mismo tema en mi cabeza. Cada día un diferente amanecer, un diferente atardecer... pero yo sigo siendo la misma. Odio la gente como tú, y por eso odio no poder odiarte. daría lo que fuera por mandarte a la mierda y no arrepentirme de ello. No mereces ni que te hable, ni que te mire, ni que sigas siendo importante para mi. Cada día me pierdes un poco más y parece no importarte...poco a poco, a mi, me dejará de importar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario